R. Suspense: Terrores Nocturnos

Es una de esas noches en las que uno podría diseccionar el mundo a base de razonamientos abstractos, pieza por pieza, como si de un cirujano se tratase con la lógica por bisturí y un planteamiento por paciente.

La noche envuelve mi cálido habitáculo como una hambrienta jauría de lobos en pos del festín. Observar la negrura, mas allá de mi viejo candil, resulta enfermizo e insano pudiendo hacer peligrar la poca cordura que conservo, buen sabedor de lo que puede surgir en cualquier momento de esa masa informe de color obsidiana a la que llaman oscuridad.

Como cada noche, consumo una nueva mecha en espera de su visita, mientras pongo en orden el papeleo del día. A fuera, una suave lluvia humedece el cristal de mi ventana, mientras por dentro se empaña de tibia humedad.

La atmósfera me resulta falsamente acogedora y agradable. Una humeante taza de café mantiene mi escasa humanidad aferrada al escritorio, consumiendo los últimos latidos que me restan entre borradores, tinta y antidepresivos.

Súbitamente un escalofrío recorre mi nuca al tiempo que la luz del candil empequeñece. Puntualmente, como cada noche, vuelve a visitarme. La veo sentada cerca de mí, en la butaca de mi juventud, a una distancia prudencial de esta luz que fabrica fantasmas de cualquier penumbra.

Parcialmente oculta por la oscuridad, cómodamente me sonríe, mientras su felicidad es mi desdicha, maldición que congela mi sabia vital.

Sin mediar palabra alguna, le alcanzo mis últimos esbozos. Los observa detenidamente con sus cuencas vacías, negras como pozos, repasando cada punto de mi cometido.

Tras un tenso silencio, balancea su encapuchada tez, a modo de envenenada negación. Resultados insatisfactorios, malos vicios perniciosos, le resulta todo insuficiente… INACEPTABLE!

Alzando su imponente presencia, arrastra su deshecha esencia donde mi petrificado cuerpo resta atemorizado, incapaz de reaccionar.

Siento su fría presencia como penetra en mi cuerpo, como su cadavérica mano atraviesa piel, carne y hueso en un gesto mortal. Con sus huesudos dedos, estrecha firmemente este lacerado corazón, inyectando esa dolorosa dosis de temor.

Mi aliento huye, exprimido por este poder de ultratumba que succiona metódicamente mi vida. Mi pelo se emblanquece y mis pupilas se dilatan dolorosamente en una tensión casi imposible.

El fin se acerca!
No puedo aguantar más!!

Y cuando por fin se aproxima el ocaso de mi esclavitud, de nuevo vuelve a consentirme respirar… vivir o morir es su capricho, estoy a su merced.

Inconscientemente, vivo condenado a servirla mientras las campanas no tañen mi desdicha...
Volverá a visitarme... Si... La muerte volverá mañana a visitarme.

Shadows, 28-11-2005

R. Suspense : Suspensión Vital - CAOS

Hoy es uno de esos días eternos que nunca parecen acabar... me siento tan agotado... tan solo tengo ganas de llegar a casa para olvidar, aun cayendo en el engaño a uno mismo por creer en una vida ligeramente mejor.

Harto de sombras, fantasmas y paranoias... Lo sé, nada es lo que parece, siendo tan solo imaginaciones mías que me han conducido, una vez más, a una alocada carrera tras un borrón con aspecto humano…

Dios, no!!! Nada fue real... tan solo un efecto de mi perenne fatiga! Estaré enloqueciendo? No lo consigo explicar…

No… definitivamente la soledad no es una medicina eficaz, tan solo un breve suspiro para mitigar el pesado estrés…

Observo a mi alrededor y veo una mar de caras extrañas, una riada de personas que deambulan sin rumbo fijo ni destino para mí. Suelo fantasear sobre la existencia real de esa masa ingente de personas. Sea como sea, por fin me dirijo a mi pequeño santuario.

Enfrente de mí y a lo lejos, en la misma dirección, veo la espalda de una persona vestida como yo. Parece otra de esas curiosas situaciones… tanta gente en esta pecera y encontrarse con un falso doble, alguien que por azar viste de modo semejante. Tan solo faltan las insípidas y poco imaginativas burlas o comentarios de terceros…

Tuerce la esquina y, afortunadamente, lo pierdo de vista. Precisamente esa es la dirección que debo tomar, ...tal vez me lo encuentre…

Llego a torcer en la siguiente esquina, pero ya no veo al sujeto. Bien!!! Con un débil suspiro alivio mi malhumor. Por fin llego a casa en la que, aun siendo pequeña, puedo disfrutar de cierta tranquilidad y paz vecinal.

Por suerte el ascensor ya esta arreglado, cosa sorprendente pues no hace mucho, esta misma tarde, quedó estropeado cuando salí tras aquella sombra… debo de estar delirando… definitivamente, puede que ya esté loco.

En todo caso, estarlo o no, es algo que ahora no me preocupa lo mas mínimo. Tan solo quiero subir a mi casa para poder dormir… me siento tan cansado… maldita fatiga…

Entro en el pequeño ascensor y pulso el gastado botón con intención de subir hacia el quinto piso.
Con un leve quejido, el desengrasado mecanismo se pone en funcionamiento, chirriando como protesta por tener que trabajar una vez mas para mí… tampoco estoy tan mal, desde aquella noche que me decidí por la dieta y el ejercicio que estoy físicamente mejor… vamos, que peso algo menos!

Con un pequeño salto, el ascensor se para. Salgo del ascensor y me quedo petrificado al ver la puerta de mi piso medio abierta!

Maldita sea… espero que tan solo haya sido un descuido mío… o quizás no… siento ruidos, parece que hay alguien en mi piso…

Miro por la abertura de la puerta y veo mi sala de estar revuelta. Una nerviosa sombra se mueve, maldice y reniega, insultando a diestro y siniestro y lanzando con rabia y violencia los cojines de mi sofá.

Que demonios!? Siento un escalofrío por toda la espina… quizás me este buscando a mí… quizás quiera algo de mí… quizás… quizás.... !!!!!! tengo que salir de aquí !!!!!… tengo que buscar a la policía… tengo que hacer algo!!! Por qué tiene que pasarme esto a mí!!! Es que no puedo tener ni un maldito día tranquilo? Maldigo mi mala suerte!!!

Salgo corriendo con el miedo por botas, con tan mala suerte que me engancho con la puerta… Al instante siento un grito del interior: “Alto! Quieto ahí!

“Que!?”, pero que narices...? Definitivamente esa persona me busca… quiere algo de mi… quizás secuestrarme!!! Tengo que huir, tengo que escapar!!! Me juego la vida! El mundo esta lleno de locos y este me ha tocado a mí!!!!

La puerta del ascensor no se abre.... no funciona!!!! COMO PUEDE SER!? Hace tan solo un momento que iba perfectamente! Bajo por las escaleras como alma perseguida por el diablo y oigo unos apresurados pasos detrás!!!!

Por fin llego a la calle. Mi corazón late a 100 por hora, creo que me va a estallar. Intento mezclarme con la gente. Pido ayuda, pero me miran desconcertados, incrédulos, como si fuese un loco. Ayudadme! Me persiguen! No estoy loco! Por favor!

Nadie hace nada por mi! Y esa sombra se acerca, me sigue!!!!

No puedo dejar que me atrape. Sigo corriendo... corre!!! corre!!! no pares!!!!
Entro en un callejón y salgo en otra gran avenida… miro de relajarme, no correr, disimular… nada… no lo veo… no me sigue… bien… calma… sea quien sea ya no esta aquí… debe saber que tengo la intención de buscar a la policía… mierda… no tengo ni móvil ni dinero…

Que debería hacer? Bueno… creo que volveré al piso, si!. Seguro que ya no esta. Puedo arriesgarme… en todo caso, el ascensor no funciona… y si lo veo por las escaleras tan solo tengo que salir corriendo una vez mas… vaya! Por fin le encuentro una utilidad a esto de mantenerse en forma!

Des de casa podré llamar a la policía… o quizás en casa de los vecinos.

Vuelvo a la calle anterior, siempre vigilando por si aparece la sombra, desconfiando de todo el mundo, nervioso y, porque no decirlo, también un poco asustado.

A lo lejos veo la familiar esquina próxima a mi casa. Tuerzo y me encuentro en mi calle… de momento todo bien… entro por el portal y subo las ya gastadas escaleras (toca subir 5 pisos!).

Con cuidado observo el rellano de mi planta y veo la puerta de mi casa cerrada… buena señal… o quizás no tanto? Solo hay una forma de averiguarlo!!!!

Abro y contemplo el panorama… mi sala de estar esta hecha un asco... revuelta. Que rabia dios!!! Y donde esta el puñetero teléfono? No lo encuentro… maldita sea!!! Cada vez me encuentro mas furioso y cabreado… hay algunos desperfectos, pero… ¿¿y si me ha robado?? Aunque de momento no parece que falte nada. Lo cubrirá el seguro?

Aparto con rabia los cojines de mi sofá, con la vana esperanza de encontrar el teléfono… no hay suerte!!!!

De repente siento un ruido que viene desde la puerta. Me giro y veo una sombra que huye!!! MALDITA SEA!!! Debe de ser ese maldito!!! Esta vez va a ser diferente… como le pille... Como ha entrado en mi casa!?

Le grito enfadado: ““Alto! Quieto ahí! ” pero es demasiado tarde… siento el ruido de sus pisadas por la escalera….

Este no se me escapa!!!!

Salgo corriendo tras el, llego a la calle y veo a la gente confusa como mira a una dirección… si! Por allí se fue… curioso…. Me resulta familiar… igualmente lo persigo, y salgo tras su caza!!! No se si por la tensión, el enfado o los nervios, pero me empiezo a sentir cansado... terriblemente cansado….

Al final lo pierdo de vista, no lo encuentro… bueno, ya da lo mismo. No creo que vuelva… ahora a volver a casa a ver que ha pasado y a dar el parte a la policía… malditos ladrones… hoy día no te puedes fiar de nadie. El hombre es un lobo para el hombre, como dijo en su día Plauto, el poeta romano.

En fin... Hoy es uno de esos días eternos que nunca parecen acabar... me siento tan agotado... tan solo tengo ganas de llegar a casa para olvidar, aun cayendo en el engaño a uno mismo por creer en una vida ligeramente mejor.

Harto de sombras, fantasmas y paranoias... Lo sé, nada es lo que parece, siendo tan solo imaginaciones mías que me han conducido, una vez mas, a una alocada carrera tras un borrón con aspecto humano…

Shadows, 24-11-05